El secreto más extraño | The strangest secret

“La mente humana es el gran ultimo continente sin explorar en la tierra”


The human mind - unexplored


El secreto más extraño

por Earl Nightingale

George Bernard Shaw dijo: “Las personas siempre culpan a sus circunstancias por lo que son. No creo en las circunstancias. Las personas que se forman en este mundo son las personas que se levantan y buscan las circunstancias que desean, y si no las pueden encontrar, las hacen”.

Bueno, es bastante aparente, ¿no? Y cada persona que descubrió esto creyó (por un tiempo) que él fue el primero en resolverlo. Nos convertimos en aquello que pasamos pensando. Por el contrario, la persona que no tiene una meta, que no sabe a dónde va y cuyos pensamientos deben ser pensamientos de confusión, ansiedad y preocupación, su vida se convierte en frustración, miedo, ansiedad y preocupación. Y si no piensa en nada… se convierte en nada.

¿Cómo funciona? ¿Por qué nos convertimos en lo que pensamos? Bueno, te diré cómo funciona, por lo que sabemos. Para hacer esto, quiero contarles sobre una situación que es paralela a la mente humana. Supongamos que un agricultor tiene algo de tierra y es una tierra buena y fértil. La tierra le da al agricultor una opción; él puede plantar en esa tierra lo que quiera. A la tierra no le importa. Depende del agricultor tomar la decisión. Estamos comparando la mente humana con la tierra porque a la mente, al igual que a la tierra, no le importa lo que siembres en ella. Devolverá lo que siembra, pero no le importa lo que plante. Ahora, digamos que el granjero tiene dos semillas en la mano: una es una semilla de maíz, la otra es solanácea, un veneno mortal. Cava dos pequeños agujeros en la tierra y planta ambas semillas: una de maíz y la otra de solanácea. Él cubre los agujeros, las aguas y cuida la tierra… ¿y qué pasará? Invariablemente, la tierra devolverá lo que se plantó.

Como está escrito en la Biblia: “Lo que se siembra, se cosecha” Gálatas 6:7.

Recuerda que a la tierra no le importa. Devolverá el veneno en tan maravillosa abundancia como lo hará con el maíz. Entonces vienen las dos plantas: un maíz, un veneno. La mente humana es mucho más fértil, mucho más increíble y misteriosa que la tierra, pero funciona de la misma manera. No le importa lo que planteemos… éxito… o fracaso. Una meta concreta y valiosa… o confusión, malentendido, miedo, ansiedad, etc. Pero lo que plantamos debe regresar a nosotros.

Verán, la mente humana es el último gran continente inexplorado en la tierra. Contiene riquezas más allá de nuestros sueños más increibles. Devolverá todo lo que queramos plantar.


English version

The Strangest Secret by Earl Nightingale

George Bernard Shaw said, “People are always blaming their circumstances for what they are. I don’t believe in circumstances. The people who get on in this world are the people who get up and look for the circumstances they want, and if they can’t find them, they make them.”

Well, it’s pretty apparent, isn’t it? And every person who discovered this believed (for a while) that he was the first one to work it out. We become what we think about. Conversely, the person who has no goal, who doesn’t know where he’s going, and whose thoughts must therefore be thoughts of confusion, anxiety and worry—his life becomes one of frustration, fear, anxiety and worry. And if he thinks about nothing…he becomes nothing. How does it work? Why do we become what we think about? Well, I’ll tell you how it works, as far as we know. To do this, I want to tell you about a situation that parallels the human mind. Suppose a farmer has some land, and it’s good, fertile land. The land gives the farmer a choice; he may plant in that land whatever he chooses. The land doesn’t care. It’s up to the farmer to make the decision. We’re comparing the human mind with the land because the mind, like the land, doesn’t care what you plant in it. It will return what you plant, but it doesn’t care what you plant. Now, let’s say that the farmer has two seeds in his hand—one is a seed of corn, the other is nightshade, a deadly poison. He digs two little holes in the earth and he plants both seeds—one corn, the other nightshade. He covers up the holes, waters and takes care of the land…and what will happen? Invariably, the land will return what was planted.

As it’s written in the Bible, “A man reaps what he sows” Galatians 6:7

Remember the land doesn’t care. It will return poison in just as wonderful abundance as it will corn. So up come the two plants—one corn, one poison. The human mind is far more fertile, far more incredible and mysterious than the land, but it works the same way. It doesn’t care what we plant…success…or failure. A concrete, worthwhile goal…or confusion, misunderstanding, fear, anxiety and so on. But what we plant must return to us. You see, the human mind is the last great unexplored continent on earth. It contains riches beyond our wildest dreams. It will return anything we want to plant


 

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Un comentario

  1. Me encanta el comentario de George Bernard Shaw, personalmente, pienso que los líderes necesitamos siempre estar innovando en el trabajo, creando nuevos espacios o ambientes que nos permitan llevar la visión adelante. No siempre es fácil, pero nadie nos dijo que liderar a otros iba a serlo. Gracias David por escribir acerca de esto. Un abrazo grande

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